noviembre 13, 2020

Andar en bici es optar por el camino difícil. Es despertar en la mañana, salir sin olvidar el casco, y disfrutar la ciudad de manera diferente, a tu ritmo, con tu energía.
 
Todo aquel que pedalea por la ciudad sabe que la calle se comparte, que además de ciclistas viajan otro tipo de personas que se mueven al ritmo que han elegido, con la prisa que les hace sentido.

Un ciclista opta por correr riesgos por la independencia que significa disfrutar el aire, sentir el sol y sudar para llegar más rápido. Es parte de lo que nos apasiona de la bici, pero que también nos recuerda que moverse en dos ruedas sigue siendo una realidad hostil.

En un año extraño para todos, la bicicleta se ha convertido en un símbolo de cambios. Queremos que más bicis en las calles sean el reflejo de una sociedad nueva, que se mueve y comparte con una filosofía diferente, pero no queremos más ciclistas muertos.

La bicicleta llegó para quedarse y el cómo nos movemos dejó de ser un tema reservado para urbanistas y expertos en transporte. Como P3 nos comprometemos a trabajar en generar propuestas para que las ciudades sean para las personas y que moverse distinto no arriesgue nuestras vidas ni la de nuestros amigos.

#NoMásCiclistasMuertos

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